La eficiencia, factor clave para reducir el impacto ambiental de las granjas lecheras
El análisis de huella de carbono y biodiversidad realizado por Acodea y Solid Forest pone el foco de la reducción en la eficiencia productiva y el origen de los recursos utilizados.
¿Qué factores determinan realmente la sostenibilidad de las granjas lechera?
La huella de carbono: Más allá de lo que vemos
Utilizando el Análisis de Ciclo de Vida (ACV), descubrimos que la huella de carbono de un litro de leche normalizada oscila entre 1,08 y 1,43 kg de CO₂ equivalente. Pero, ¿de dónde vienen estos gases?
- Las «emisiones internas»: El metano de la digestión de las vacas (emisiones entéricas) representa entre el 37% y el 50% del impacto total.
- La despensa externa: El alimento que se compra fuera de la granja es el segundo gran responsable, aportando hasta el 51,6% de la huella en algunos casos.
Biodiversidad: El impacto invisible
Por primera vez, medimos el impacto en la biodiversidad terrestre en species.yr (especies que desaparecen potencialmente al año). Los resultados (entre 1,35 E-11 y 2,63 E-11 especies·año) revelaron un dato impactante: la producción de alimentos comprados es responsable de hasta el 97% del daño a la biodiversidad. Esto se debe principalmente a la deforestación para cultivos agrícolas y al uso intensivo de fertilizantes y fitosanitarios en origen.
El mito del rendimiento
Uno de los hallazgos más reveladores fue que un mayor rendimiento por vaca no garantiza una menor huella ambiental. Por ejemplo, la Granja 7, con la mayor producción por animal, registró la huella de carbono más alta, mientras que granjas con consumos de alimento más elevados pero mejor gestionados obtuvieron mejores perfiles ambientales.
Conclusión: La respuesta al dilema
Entonces, ¿produce más daño la granja que más produce? No necesariamente. La investigación concluye que la clave de la sostenibilidad no reside en el volumen de leche, sino en la eficiencia del uso de los recursos y la procedencia de los insumos externos. Reducir la dependencia de piensos asociados a la deforestación y optimizar la dieta para reducir el metano son estrategias mucho más efectivas que buscar simplemente el máximo rendimiento por animal. La verdadera eficiencia es producir calidad protegiendo el ecosistema global.
La sostenibilidad ya no es solo una cuestión de compromiso ambiental, sino también de competitividad y capacidad de adaptación. Conocer dónde se generan los principales impactos permite identificar oportunidades de mejora, reducir riesgos y anticiparse a las demandas de clientes, administraciones y consumidores. Desde Solid Forest trabajamos con empresas, cooperativas, centros de investigación y administraciones para desarrollar estudios de Análisis de Ciclo de Vida, huellas ambientales, proyectos de I+D y soluciones basadas en la ciencia que contribuyan a una transición sostenible.