Por qué el resultado de tu huella de carbono puede cambiar según quién la calcule
Si tu empresa ha comparado dos mediciones de su huella de carbono realizadas por distintas consultoras o herramientas y ha obtenido cifras diferentes, no significa necesariamente que exista un error de cálculo. Cuando una huella de carbono ofrece resultados distintos, las causas suelen estar en la metodología aplicada, el alcance del estudio, los límites definidos o las fuentes utilizadas para obtener los factores de emisión de la huella de carbono.
La medición de las emisiones de una organización se apoya en marcos metodológicos reconocidos, pero también requiere tomar decisiones técnicas durante el proceso. Normas y referencias como ISO 14064, ISO 14067 o GHG Protocol establecen criterios de cálculo, aunque la selección de datos secundarios, factores de emisión e hipótesis puede influir en el resultado final.
Entender por qué cambia el resultado de mi huella de carbono es fundamental para interpretar correctamente las cifras, mantener la trazabilidad entre distintos ejercicios y reducir discrepancias durante los procesos de revisión o verificación ambiental.
Para el cumplimiento exhaustivo de las metodologías de cálculo de la huella de carbono Solid Forest te ofrece su herramienta de monitorización de la huella de carbono de tu empresa CCMetrics, y la Air.e LCA como herramienta de Análisis de Ciclo de Vida para el cálculo de la huella de carbono de productos y servicios.
No es un error: es la fuente de datos que se ha usado
Para entender las variaciones al comparar la huella de carbono entre consultoras, primero hay que comprender la fórmula básica del cálculo de emisiones. La huella de carbono de una actividad se obtiene multiplicando un dato de actividad por el factor de emisión correspondiente.
Un dato de actividad es una variable cuantitativa directa de la operativa de tu empresa, como por ejemplo los kilovatios hora (kWh) de electricidad consumidos en tus oficinas, los litros de diésel repostados por la flota de transporte o los kilogramos de materia prima adquiridos a un proveedor. Por su parte, un factor de emisión es un coeficiente matemático que convierte esos datos de actividad en toneladas de dióxido de carbono equivalente ().
Una forma sencilla de entenderlo es pensar en una receta. El dato de actividad sería la cantidad de un ingrediente utilizado y el factor de emisión equivaldría a la información que permite calcular su aportación al resultado final.
Si se utilizan fuentes de referencia diferentes para valorar ese mismo ingrediente, el resultado también puede cambiar. En el cálculo de la huella de carbono sucede algo similar: si dos equipos utilizan bases de datos o factores de emisión de huella de carbono distintos, pueden obtener cifras diferentes incluso partiendo de los mismos datos de consumo de la empresa.
Las fuentes más habituales, explicadas en una frase cada una
El origen de los factores de emisión de la huella de carbono influye directamente en el resultado final del inventario de gases de efecto invernadero. No todas las fuentes recogen la misma información ni tienen el mismo nivel de detalle, por lo que elegir una u otra puede modificar el cálculo. En consultoría técnica, las fuentes utilizadas suelen agruparse en tres grandes tipos:
- Datos oficiales nacionales: Proceden de organismos públicos como el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD) en España, DESNZ (DEFRA) en el Reino Unido o ADEME en Francia. Son especialmente útiles cuando se necesitan valores de referencia adaptados al contexto nacional, por ejemplo, para consumos de combustibles o electricidad.
- Datos internacionales de referencia: Son fuentes elaboradas por organismos como el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) o la Agencia Internacional de la Energía (IEA). Se utilizan cuando es necesario trabajar con referencias internacionales o con valores representativos de determinados países, regiones o actividades.
- Bases de datos de ciclo de vida más completas: Son repositorios especializados en Análisis de Ciclo de Vida (ACV), como ecoinvent, que incluyen información ambiental detallada sobre procesos, materiales, fuentes de energía y transportes. Permiten trabajar con un mayor nivel de detalle y analizar emisiones asociadas a diferentes etapas de la cadena de valor.
Cómo saber si el resultado que te han dado es fiable
Evaluar la calidad técnica de un informe de huella de carbono requiere verificar la trazabilidad y la coherencia metodológica utilizada durante el proceso de cálculo. No todas las mediciones tienen la misma solidez normativa ni el mismo nivel de detalle técnico.
Para confirmar si el cálculo de tu organización es riguroso, conviene revisar los siguientes aspectos clave:
- Conformidad con estándares internacionales: El estudio debe indicar claramente si se ha estructurado bajo metodologías reconocidas como ISO 14064 o GHG Protocol.
- Desagregación por alcances: El informe debe diferenciar las emisiones directas de Alcance 1, las emisiones indirectas asociadas a la energía adquirida de Alcance 2 y las emisiones indirectas de la cadena de valor incluidas en el Alcance 3, o clasificadas según la normativa elegida.
- Transparencia en los factores de emisión: Cada factor aplicado debe incluir su fuente bibliográfica, el año de publicación y validez, y la justificación técnica de su elección.
- Inclusión de la incertidumbre: Un análisis fiable tiene en cuenta las limitaciones de los datos secundarios utilizados y explica con claridad los límites definidos para el cálculo.
Cómo trabajamos nosotros para que el dato sea consistente año tras año
En Solid Forest trabajamos en consultoría ambiental técnica y desarrollo de tecnologías ambientales. Para que la huella de carbono de una organización pueda compararse de forma coherente entre distintos ejercicios, es fundamental mantener criterios metodológicos consistentes, documentar las fuentes utilizadas y asegurar la trazabilidad de los cálculos.
Nuestra calculadora de huella de carbono de organización, CCMetrics, permite estructurar los Alcances 1, 2 y 3 de tu empresa siguiendo referencias como ISO 14064 y GHG Protocol, además de mantener identificados los datos y factores de emisión de huella de carbono utilizados en cada cálculo.
Para proyectos con mayor nivel de detalle o estudios de huella de carbono de producto basados en Análisis de Ciclo de Vida, Air.e LCA permite trabajar con bases de datos de referencia como Ecoinvent y modelar diferentes categorías de impacto ambiental.
La combinación de conocimiento técnico y herramientas desarrolladas por nuestro propio equipo permite mantener la trazabilidad de los datos, verificar los resultados con mayor claridad y hacer un seguimiento consistente de la evolución de las emisiones.
Si necesitas revisar cómo se está calculando la huella de carbono de tu organización o quieres mejorar la trazabilidad de tus resultados, contacta con nuestro equipo y cuéntanos tu caso. ¡Estaremos encantados de ayudarte!